Para ilustrar el artículo hace referencia a las paradojas creadas por viajes en el tiempo y que son algo que me apasionan. Cuando existe un suceso futuro que determina uno pasado, y entras en un círculo vicioso sin aparente solución:
- La paradoja del abuelo, es una paradoja que se cree expresada por primera vez por el escritor francés de ciencia ficción René Barjavel en s
u novela Le voyageur imprudent (El viajero imprudente, 1943). Se parte del supuesto que una persona realiza un viaje a través del tiempo y mata al padre biológico de su padre biológico (abuelo del viajero), antes de que éste conozca a la abuela del viajero y puedan concebir. Entonces, el padre del viajero (y por extensión, este viajero) nunca habrá nacido, de tal manera que no habrá podido viajar en el tiempo; al no viajar al pasado, su abuelo entonces no es asesinado, por lo que el hipotético viajero sí que es concebido; entonces sí puede viajar al pasado y asesinar a su abuelo, pero no sería concebido, y así indefinidamente.
- Imagina que puedes viajar libremente en el tiempo. Viajas hacia un futuro lejano, y mientras exploras la Tierra del futuro encuentras las ruinas de una ciudad. En las ruinas descubres una estatua muy hermosa: tan hermosa que decides llevártela a casa. Vuelves hacia el pasado, y pones la estatua en el salón de tu casa. Con el paso de los años, mucho después de tu muerte, hay una guerra y la ciudad queda en ruinas. Muchos siglos después, un explorador en el tiempo descubre la estatua… ese explorador eres tú, y te la llevas de vuelta a casa. ¿de dónde diablos ha salido la estatua? ¿quién la ha creado?
- En un episodio de la serie de animación Futurama. En él el protagonista, Phillip J. Fry, viaja por accidente al pasado a Roswell, donde conoce a su abuelo y a su novia de entonces. Intenta todo lo posible para que no suceda nada pero, finalmente, su abuelo
muere en un accidente de pruebas nucleares, pero Fry no desapareció. Pensando que la novia de su abuelo no era realmente su abuela se acuesta con ella. Pero finalmente descubre que sí que era su abuela, y la única razón de que él siguiese existiendo pese a la muerte de su abuelo, era que él debía acostarse con su abuela, para convertirse en su propio abuelo.
Otro relato que aborda este tipo de paradojas pertenece a Isaac Asimov. Según el cuento de Asimov, existe una sustancia, la Tiotimolina, notable por el hecho de que cuando se disuelve en agua, se solubiliza antes de que el agua la toque. Es decir, se disuelve 1,12 segundos antes de que se le haya añadido el agua, única y exclusivamente si se sabe de antemano que el agua va a ser vertida con posterioridad a la disolución. Rápidamente, al conocer las propiedades de esta sustancia se plantean que, conectando en cadena dispositivos basados en esta propiedad de la Tiotimolina, se podía predecir el futuro, y rápidamente surgió la pregunta “¿Se puede engañar a la Tiotimolina?” (Por cierto con funestos resultados para aquellos que lo intentaron).
Cuando después de darle un rato vueltas al "tarro" te empiezas a marear, quizá sea el momento de cambiar de tema.
Fuentes: El Tamiz, Wikipedia