He leído en Fogonazos una noticia que me ha dejado realmente sorprendido. Expone la preocupación de los científicos por la vulnerabilidad informática de los implantes neuronales.
Estos implantes (son, más o menos, un chip en el cerebro) son utilizados desde hace ya unos años para controlar ciertas enfermedades o ayudar con la manejabilidad de brazos y piernas artificiales. Sin embargo e
stán probando, con éxito, nuevos implantes que “En lugar de interpretar simplemente las señales del cerebro y encaminarlas hacia una mano o pierna robóticas, este nuevo tipo de interfaz cerebro-máquina se adaptaría con el tiempo a la conducta de una persona, y utilizaría este conocimiento para ayudarla a completar más eficazmente una tarea, como una especie de ayudante” (*)
Estos implantes, probados ya en animales de laboratorio, derivan poco a poco en ordenadores que, programados con algoritmos complejos, que aprenden con la experiencia, como hacemos los humanos, nos permitiría alcanzar a la más fantástica ciencia ficción en cuanto a sus posibilidades.
Sin embargo, los científicos están preocupados porque hasta ahora no se ha tenido en cuenta la seguridad informática. Estos implantes son controlados y reprogramados desde el exterior, ahora ya incluso mediante wi-fi, y no tienen lo que en lenguaje vulgar llamaríamos “antivirus” ni “cortafuegos” por lo que, hipotéticamen
te, serían vulnerables ante el ataque y la toma de control de, por así decir, “desaprensivos”
¿Os dais cuenta de que esto significaría que un “cracker” podría tomar el control de parte de vuestro cerebro? ¿Tener en sus manos la evolución de vuestra enfermedad, el control de vuestros brazos o piernas e, incluso, de parte de vuestra voluntad?
Estos implantes (son, más o menos, un chip en el cerebro) son utilizados desde hace ya unos años para controlar ciertas enfermedades o ayudar con la manejabilidad de brazos y piernas artificiales. Sin embargo e
stán probando, con éxito, nuevos implantes que “En lugar de interpretar simplemente las señales del cerebro y encaminarlas hacia una mano o pierna robóticas, este nuevo tipo de interfaz cerebro-máquina se adaptaría con el tiempo a la conducta de una persona, y utilizaría este conocimiento para ayudarla a completar más eficazmente una tarea, como una especie de ayudante” (*)Estos implantes, probados ya en animales de laboratorio, derivan poco a poco en ordenadores que, programados con algoritmos complejos, que aprenden con la experiencia, como hacemos los humanos, nos permitiría alcanzar a la más fantástica ciencia ficción en cuanto a sus posibilidades.
Sin embargo, los científicos están preocupados porque hasta ahora no se ha tenido en cuenta la seguridad informática. Estos implantes son controlados y reprogramados desde el exterior, ahora ya incluso mediante wi-fi, y no tienen lo que en lenguaje vulgar llamaríamos “antivirus” ni “cortafuegos” por lo que, hipotéticamen
te, serían vulnerables ante el ataque y la toma de control de, por así decir, “desaprensivos”¿Os dais cuenta de que esto significaría que un “cracker” podría tomar el control de parte de vuestro cerebro? ¿Tener en sus manos la evolución de vuestra enfermedad, el control de vuestros brazos o piernas e, incluso, de parte de vuestra voluntad?
Podrían chantajearos, obligaros a hacer, o a ir, a dónde ellos quieran mientras, asombrados, veis como se mueven vuestros miembros sin contar con vosotros, obligandoos a hacer lo que ellos deseen en contra, incluso de vuestras ideas o principios...
Esto abre un nuevo campo a la delincuencia (y a la lucha contra ella). Pero en la realidad siempre hemos visto que los antivirus y demás medidas de protección van siempre por detrás de los virus. ¿Veremos en el futuro personas cuya voluntad ha sido totalmente dominada por un extraño mediante un ataque “informático”? Pensad en lo aterrador de esta posibilidad. "1984", "Un mundo feliz", etc. se convertirían en cuentos infantiles ante esta nueva esclavitud.
Esto abre un nuevo campo a la delincuencia (y a la lucha contra ella). Pero en la realidad siempre hemos visto que los antivirus y demás medidas de protección van siempre por detrás de los virus. ¿Veremos en el futuro personas cuya voluntad ha sido totalmente dominada por un extraño mediante un ataque “informático”? Pensad en lo aterrador de esta posibilidad. "1984", "Un mundo feliz", etc. se convertirían en cuentos infantiles ante esta nueva esclavitud.
(*) Leído aquí