Toda esta parrafada viene a cuento de un anuncio que he leído en la prensa: “Viajes organizados sólo para mujeres”. Sí, solo para mujeres, los hombres prohibidos. Aunque puedo alcanzar a entender el porqué, lo que subyace bajo el hecho de excluir a los hombres, inmediatamente he saltado al extremo opuesto. ¿Qué sucedería si hoy me atreviese a publicar un anuncio de un viaje organizado “solo para hombres, mujeres no”? Como mínimo y además de ocupar las portadas de todos los diarios, recibir críticas e insultos de parte de ciertos colectivos, iba a parar a la cárcel. Aquí es dónde algunas cosas están cambiando. Tomando unas cervezas puedes contar un chiste que deje en ridículo a los hombres, pero como se te ocurra contar un chiste machista puedes contar con un amplio rechazo de la audiencia. En la TV podemos ver anuncios que se burlan e inciden en ciertos tópicos pertenecientes a los hombres, mientras nos enseñan a supermujeres. Si fuese al contrario, habría presiones que obligarían a los anunciant
es a retirar esa publicidad. Y lo mismo sucede con los desnudos. Hemos pasado de utilizar mujeres desnudas hasta para anunciar bolígrafos a que los anuncios puedan mostrar únicamente, si no quieren ser apabullados, modelos masculinos. En 2007 inauguraron en Italia la primera playa sólo para mujeres. En el Reino Unido, Dubái y Méjico, se crearon a partir de 2005 las primeras empresas de taxis, conducidos por mujeres y sólo para mujeres (“Pink Ladies”) Y hay hoteles, cafeterías… ¿Qué está pasando? No lo entiendo. No creo que irnos, poco a poco, al extremo contrario, aquel del que quieren huir las mujeres, sea la solución correcta. Pero el péndulo está en marcha. Y si no, fijaos en las “despedidas de soltera + boys” ¿No es caer en lo peor del machismo tradicional? Y está bien visto (si los hombres, o cuando los hombres, hacen eso, se tienen que esconder) No sé, a lo mejor nos estamos pasando con un exceso de discriminación positiva.




A lo mejor da resultado.





