Bienvenidos al dos de febrero de 2010. Martes. Un día muy especial.
Seguramente os preguntaréis qué tiene de raro este día. Para la inmensa mayoría, nada. Para otros, será su cumpleaños, su aniversario o alguna efémeride similar.
Para mí es un día diferente porque hoy alcanzo los 50 años y 6 meses menos cuatro días de edad. Cierto que no es una cifra redonda ni que se suela celebrar de una manera señalada, pero es importante. Esta edad me obsesiona desde hace 32 años, desde que yo tenía mis 18, lejanos ya.
Pero hoy cumplo exactamente la edad que tenía mi padre cuando murió, cuando un infarto y la ineptitud de un médico pusieron fin a su vida. Cincuenta años, seis meses menos cuatro días. Entonces fue un 30 de junio, viernes. Hoy es un martes dos de febrero.
Cuando falleció, yo escuchaba a todo el mundo decir que mi padre era todavía muy joven y cosas similares. A mi, desde los 18, evidentemente no me lo parecía. A los 18 los 50 están muy lejos y piensas, convencido de tener razón, que de joven nada, que ya se es bastante viejo.
Por supuesto hoy no pienso así. Pero alcanzar esa edad, sobrepasarla se convirtió poco a poco, año tras año, en una obsesión. Quizás morbosa o enfermiza, pero ¿quién controla sus obsesiones?
Para mi, desde esta perspectiva malsana, hoy es como un cumpleaños, el mío. He logrado alcanzar esa edad. El infarto por el que murió, según nos dijeron, fue provocado por el estrés, los kilos, el sedentarismo, el tabaco.... Quizás hoy a esas causas le añadirían condicionantes genéticos u otros motivos. Pero no quitarían ninguna de esas "típicas-tópicas" causas desencadenantes o agravantes de una dolencia coronaria. Y yo, a lo largo de mi vida, he ido tomando decisiones, escogiendo caminos, que me alejaran de ese punto, de esos factores de riesgo. Pero la vida, como decía Lennon en "Beautiful Boy" es eso que te ocurre mientras estás ocupado haciendo otros planes y se complace en burlarse de ti . Al igual que la frase de Lennon, que figura al final de blog casi como leitmotiv o eslógan de mi vida, en este post recogía ya esas "casualidades" o predeterminaciones que, hagas lo que hagas, te llevan al encuentro del destino. Así que después de muchas vueltas, increíbles algunas, llego a esta edad, fumando, con kilos de más, sedentario y con estrés.
No es un día señalado de ninguna manera en ningún sitio. No es un día festivo o famoso. Es solo un dos de febrero. No hay nada que pensar. Sólo quería compartirlo con vosotros.







