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jueves

Crítica de un libro que no fue escrito.

En el diario El País, el 21 de diciembre de 2006, aparecía una noticia firmada por Ricardo Moreno, que me ha hecho explicarme muchas cosas. Os la copio:

El escritor sueco Kristian Lundberg, de la ciudad de Malmö, que escribe críticas sobre libros en el diario de la vecina ciudad de Helsinborg, Helsinborgs Dagbladet, batió un récord en su más reciente crónica: comentó un libro que todavía no ha sido escrito. Y lo hizo en términos bastante negativos para la calidad de la novela, del género policiaco y de su prominente autora Britt-Marie Mattsson, una conocida periodista del diario Göteborgs-Posten, que se edita en la ciudad de Gotemburgo. El título del libro no escrito, Fruktans makt (El poder del miedo) figura en un catálogo de publicaciones futuras de la Editorial Pirata, y el crítico lo "dio por hecho" y escribió, entre otros comentarios, que la "intriga era previsible y esquemática la descripción de los personajes". Concedió que "Mattsson es una hábil estilista, pero que, lamentablemente, ello no es suficiente". El asombro, no exento de indignación, fue la justificada reacción de Britt-Marie Mattsson, que no podía imaginarse que "un diario respetable como el Helsinborgs Dagbladet pudiera publicar una crítica fabricada". El asunto fue el comentario de la semana y los e-mail de protesta colapsaron el ordenador de Lundberg, quien no pareció inmutarse demasiado y explicó que era "su antipatía hacia Mattsson lo que le había llevado a adelantarse" a la crónica que piensa escribir "si el libro llega a editarse".

Efectivamente ahora empiezo a entender algunas notas que me pusieron en exámenes pasados, algunas críticas de películas "buenísimas" en las que te duermes, muchos recursos desestimados, etc. etc. El poder de la clarividencia suele acarrear algunos problemas. Sobre todo a los que únicamente lo sufrimos. (Y que conste que estoy utilizando el término "algunos" igual que en los medios usan el "presunto". Para cubrirme las espaldas).

lunes

De una película

-" Usted tiene la culpa de todos mis males."
- "Yo no soy culpable de que usted sea mediocre."

Genial. Y real como la vida misma.

viernes

Determinismo barato

Están emitiendo estos días un anuncio en Televisión que, contra lo que suele suceder, despierta por esos foros de Internet una reflexión filosófica además de animados debates; a lo mejor la publicidad sirve para algo alguna vez. En el anuncio, contemplamos a una profesora que nos cuenta un microcuento y nos vende la bondad de los libros y del profesorado trabajando en conjunción.

El microcuento es “El gesto de la muerte” de Jean Cocteau y dice así:

Un joven jardinero persa dijo a su príncipe:

- ¡Sálvame! Encontré a la Muerte esta mañana y me hizo un gesto de amenaza. Esta noche, por milagro, quisiera estar en Damasco.

El bondadoso príncipe le prestó sus caballos. Por la tarde, el príncipe encontró a la Muerte y le preguntó:

- Esta mañana, ¿por qué le hiciste a mi jardinero un gesto de amenaza?

-No fue un gesto de amenaza -respondió la Muerte- sino un gesto de sorpresa. Pues lo veía lejos de Damasco esta mañana y es allí donde debo tomarlo esta noche.

Esta misma historia la encontramos en microcuentos de Yalal Al-Din Rumi (Salomón y Azrael) y también en el Taller de Guiones de Gabriel García Márquez “Cómo se cuenta un cuento” (La muerte en Samarra).

A mi la historia también me provoca reflexiones quizás porque la vivo en carne propia.

Efectivamente, es casi sobrecogedor o mejor, exasperante, encontrarte, cuando haces un alto en tu camino y reflexionas sobre tu vida, que has llegado, exactamente, al único punto, a la sola circunstancia de la que has querido siempre huir. Y además, con puntualidad británica, llegas en el momento exacto.

Durante buena parte de mi vida, las decisiones, más o menos trascendentes, que he ido tomando han estado muy condicionadas por un horizonte dibujado con gran nitidez en el largo plazo.

Bueno, largo plazo parecía entonces, en el inicio, porque, a día de hoy, es ya algo inminente. Muchas han sido las opciones escogidas, acciones emprendidas o evitadas, incluso en contra de mi voluntad, querencia o gusto, únicamente con la intención de no llegar jamás a ese punto temido.

Sin embargo, treinta años después de comenzar ese periplo, esa huida, me doy cuenta de que mis decisiones me han conducido a perseguir lo que, al parecer, debe ser mi destino. A llegar a la estación a la que jamás quise llegar. Nunca he sido determinista , ni he creído en la predestinación; a pesar de la frase de Lenon que figura al final de esta página, siempre me ha complacido pensar que mi camino, bueno o malo, pero siempre de final incierto, lo voy labrando yo. El azar te puede vapulear o impulsar y, ciertamente, hacerte errar la diana no alcanzando la meta propuesta; pero nunca, jamás, pensé que se pudiera burlar de mí de tal forma que la feroz huida me llevara exactamente al punto maldito. ¡Que ironía!

Siempre corriendo para alejarme, me ha conducido a estar precisamente aquí, y como decía más arriba, llegando puntual, lo cual en un viaje de treinta años, no está nada mal.

Al final quizá sea cierto que existe un destino y que vamos a su encuentro independientemente de nuestras acciones, o gracias a ellas. No creo en ello, pero aquí estoy.

Que cada uno mire su horizonte y el camino que deja atrás y decida. Al parecer yo me acerco a Damasco a velocidad endiablada.

lunes

If

Uno de los textos que, desde pequeño, más me ha hecho pensar es el conocido poema "If". Como tantos jóvenes, lo tenía en la pared de mi habitación, en un poster (junto a otro con la famosa foto-icono del Ché) y cada noche lo leía antes de dormir, casi como una plegaria. Me lo había regalado una amiga diciéndome que en él se condensaba una filosofía entera de vida. El poema dice:

IF you can keep your head when all about you
Are losing theirs and blaming it on you,
If you can trust yourself when all men doubt you,
But make allowance for their doubting too;
If you can wait and not be tired by waiting,
Or being lied about, don't deal in lies,
Or being hated, don't give way to hating,
And yet don't look too good, nor talk too wise:

If you can dream - and not make dreams your master;
If you can think - and not make thoughts your aim;
If you can meet with Triumph and Disaster
And treat those two impostors just the same;
If you can bear to hear the truth you've spoken
Twisted by knaves to make a trap for fools,
Or watch the things you gave your life to, broken,
And stoop and build 'em up with worn-out tools:

If you can make one heap of all your winnings
And risk it on one turn of pitch-and-toss,
And lose, and start again at your beginnings
And never breathe a word about your loss;
If you can force your heart and nerve and sinew
To serve your turn long after they are gone,
And so hold on when there is nothing in you
Except the Will which says to them: 'Hold on!'

If you can talk with crowds and keep your virtue,
' Or walk with Kings - nor lose the common touch,
if neither foes nor loving friends can hurt you,
If all men count with you, but none too much;
If you can fill the unforgiving minute
With sixty seconds' worth of distance run,
Yours is the Earth and everything that's in it,
And - which is more - you'll be a Man, my son!

Puedes oírlo recitado en inglés aquí. Hay muchas traducciones, libres, del poema porque intentan rimarlo en castellano. Quizá la más popular (no se si la más correcta) sea esta:

Si guardas en tu puesto, la cabeza tranquila,
cuando todo a tu lado es cabeza perdida.
Si tienes en ti mismo una fe que te niegan
y no desprecias nunca, las dudas que ellos tengan.

Si esperas en tu puesto, sin fatiga en la espera.
Si engañado, no engañas,
Si no buscas más odio, que el odio que te tengan...

Si eres bueno y no finges ser mejor de lo que eres,
Si al hablar no exageras lo que sabes y quieres.
Si sueñas, y los sueños no te hacen su esclavo.
Si piensas y rechazas lo que piensas en vano.

Si tropiezas el triunfo, si llega tu derrota,
y a los dos impostores les tratas de igual forma.
Si logras que se sepa la verdad que has hablado,
a pesar del sofismo del orbe encanallado.

Si vuelves al comienzo de la obra perdida,
aunque esta obra sea la de toda tu vida.
Si arriesgas en un golpe y lleno de alegría,
tus ganancias de siempre, a la suerte de un día,
y pierdes, y te lanzas de nuevo a la pelea,
sin decir nada a nadie de lo que es y lo que era.

Si logras que tus nervios y el corazón te asistan,
aun después de su fuga, de tu cuerpo en fatiga,
y se agarren contigo cuando no quede nada,
porque tu lo deseas y lo quieres, y mandas.

Si hablas con el pueblo y guardas tu virtud.
Si marchas junto a reyes con tu paso y tu luz.
Si nadie que te hiera, llegue a hacerte la herida,
Si todos te reclaman y ninguno te precisa.

Si llenas un minuto envidiable y cierto,
de sesenta segundos que te lleven al cielo....
Todo lo de esta tierra, será de tu dominio,
y mucho más aún,
serás hombre, hijo mío.

Cada noche, al acabar de leerlo me preguntaba ¿seré capaz? Ahora, sin leerlo ya, creo que me lo sigo cuestionando.

El poema fue escrito por Joseph Rudyard Kipling (Bombay, 30 de diciembre de 1865 – Londres, 18 de enero de 1936), escritor y poeta británico nacido en la India. Según la Wikipedia
el poema "IF" lo escribió en 1910, en Rewards and Fairies (Hadas y Recompensas). Se dice que Kipling se basó, para escribir este poema, en las cualidades de dos de sus grandes amigos, Cecil Rhodes y Jameson.

jueves

Volver a vivir tu vida

Volver a vivir tu vida. Viejo anhelo de muchos nostálgicos, por supuesto siempre incumplido. Tener la oportunidad de evitar errores, enmedar fallos y revivir los momentos felices. Reencontrar a los ausentes y conocer a los que se escaparon. Hay textos que recogen estas opciones: lo que repetiría y lo que cambiaría. Los reproduzco a continuación.

Instantes (popular, pero falsamente, atribuido a J.L. Borges)

Si pudiera vivir nuevamente mi vida.

En la próxima trataría de cometer más errores.

No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.

Sería más tonto de lo que he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.

Sería menos higiénico.

Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos.

Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería más helados y menos habas, tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría. Pero si pudiera volver atrás trataría de tener solamente buenos momentos.

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos; no te pierdas el ahora.

Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas; si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.

Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera y seguiría así hasta concluir el otoño.

Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres y jugaría con más niños, si tuviera otra vez la vida por delante.

Pero ya tengo 85 años y sé que me estoy muriendo.

-oOo-

En un sentido parecido otro texto, igualmente anónimo, reza:

Si volviera a nacer, hablaría menos y escucharía más.

Invitaría a mis amigos a cenar aun cuando el mantel estuviera manchado y el sofá desteñido.

Comería rosetas de maíz en la sala “elegante” y me preocuparía mucho menos por la basura cuando alguien quisiera encender la chimenea.

Desearía un tiempo para escuchar al abuelo divagar sobre su juventud.

Nunca insistiría en que subieran las ventanillas del automóvil un día de verano, sólo porque mi cabello se despeina.

Encendería la vela de rosas antes de que se derritiera de tanto estar guardada.

Me sentaría en el césped con mis hijos sin preocuparme de las manchas que este pudiera dejar en mis ropas.

Lloraría y reiría menos frente al televisor... y mas frente a la vida.

Compartiría más responsabilidades con mi familia.

Me iría a la cama cuando me sintiera enferma, en lugar de pretender que la Tierra se va a detener sin mí.
Nunca compraría algo sólo porque fuera práctico, porque disimula la mugre o porque está garantizado de por vida.

En lugar de desear que terminasen de una vez los nueve meses de embarazo, disfrutaría cada momento y admitiría que la maravilla que crece dentro de mí es la única oportunidad que tengo en la vida para ayudar a Dios a realizar un milagro.

Si mis pequeños me besaran impetuosamente, nunca les diría:”Más tarde, ahora estoy ocupada.”

Diría más a menudo: ""te amo", "lo siento". Pero, más que cualquier otra cosa, le daría otra oportunidad a la vida, capturaría cada minuto.
-oOo-
El último texto que incluyo también es anónimo
Si volviera a nacer elegiría nuevamente la misma familia.
Papá mamá, hermanos todo igual sin cambios.
Si volviera a nacer escribiría poesía, no como Neruda, ni como Sabines, tal vez sin métrica ni rima, pero seria poesía plena llena de mi ser.
Si volviera a nacer tendría más cuidado con mis padres les pondría más atención y sobretodo les demostraría mi amor.
Si volviera a nacer pediría hacerlo en el mismo país, claro que lo único que suplicaría es que no fueran los mismos gobernantes: ellos denigran mi país...
Si volviera a nacer me gustaría tener la misma infancia, llena de todo golosinas, juguetes regaños, besos, mimos, claro con las mismas carencias.
Si volviera a nacer viviría mi adolescencia igual, solo que ahora si tendría mas cuidado en elegir a mis amigos aquellos del alma, del corazón.
Si volviera a nacer iría a la misma escuela; ¡como no hacerlo si ahí conocí a mi primer amor!
Si volviera a nacer procuraría no cometer los mismos errores primero para no herir a los que amo y después para vivir mejor, siempre aprendiendo de ellos.
Si volviera nacer haría aun mas locuras de esas que te hacer sonreír sin censura, ni temor.
Si volviera a nacer elegiría la misma profesión pues me llena el alma y el corazón.
Si volviera a nacer te volvería a elegir para pasar el resto de mi vida junto a . Pero como no es muy posible en esta vida, les digo que estoy aquí, tratando de ser un mejor ser humano, el cual les ofrece para siempre un pedacito de su corazón.
Y les da las gracias por existir.