En el Rincón de Opaíto publican hoy su crítica sobre la película “Pagafantas”. Para definir al tipo de personaje que da título a la película, nos indican:
“Pagafantas es el pringado pegado a la chica guapa; el que no tiene ninguna posibilidad de ligársela, pero que está acechando por si cae algo. Ella lo ve como amigo y jamás se ha planteado que el chaval tenga ningún 'peligro' sexual...”
Me ha faltado echarme a llorar. ¿Cómo han descrito tan bien mis años mozos? ¿Cómo han sabido de mí? Creía que había logrado pasar desapercibido. Que mi adolescencia no era conocida por nadie y que felizmente se había quedado atrás.
¿Y ahora esto?
No puede ser. Aquí debe de haber una conspiración. Alguien con ganas de desacreditarme y humillarme que se ha ocupado de investigar mi pasado y que quizá, se ha entrevistado con todas ellas; con aquellas que me ignoraron y me soltaron, una detrás de otra la frase más terrible que habían aprendido: “Yo te quiero, pero como amigo”. Creo que la frase debería ser catalogada como “arma de destrucción total” (masiva no, porque entonces no estaban tan gordo, coño). Hay más en la misma línea (las deben aprender el mismo día en clase) : "que no es por ti que es por ella", "que por qué romper una relación tan especial como la vuestra…". Creo que habría que haberlas lavado a todas la boca con jabón.
Fue terrible. Me preguntaba una y otra vez ¿dónde me equivoco? ¿en qué momento este proceso que aparentemente va bien, se desvía hacía esta amistad? Porque sí, queda muy bien tener amigas, pero leche, un poco de roce cuando eres adolescente tampoco sobra…
Afortunadamente esa época paso. Aprendí, no sé como, y tiempo más tarde, cuando ya no lo buscabas, pude decir aquella frase: “Aquellas que hace quince años, cuando yo tenía quince años, no me hicieron caso, son las que hoy llaman a mi puerta”. Consuela, pero cuando te acuerdas de aquellos años…
“Pagafantas es el pringado pegado a la chica guapa; el que no tiene ninguna posibilidad de ligársela, pero que está acechando por si cae algo. Ella lo ve como amigo y jamás se ha planteado que el chaval tenga ningún 'peligro' sexual...”
Me ha faltado echarme a llorar. ¿Cómo han descrito tan bien mis años mozos? ¿Cómo han sabido de mí? Creía que había logrado pasar desapercibido. Que mi adolescencia no era conocida por nadie y que felizmente se había quedado atrás.
¿Y ahora esto?
No puede ser. Aquí debe de haber una conspiración. Alguien con ganas de desacreditarme y humillarme que se ha ocupado de investigar mi pasado y que quizá, se ha entrevistado con todas ellas; con aquellas que me ignoraron y me soltaron, una detrás de otra la frase más terrible que habían aprendido: “Yo te quiero, pero como amigo”. Creo que la frase debería ser catalogada como “arma de destrucción total” (masiva no, porque entonces no estaban tan gordo, coño). Hay más en la misma línea (las deben aprender el mismo día en clase) : "que no es por ti que es por ella", "que por qué romper una relación tan especial como la vuestra…". Creo que habría que haberlas lavado a todas la boca con jabón.
Fue terrible. Me preguntaba una y otra vez ¿dónde me equivoco? ¿en qué momento este proceso que aparentemente va bien, se desvía hacía esta amistad? Porque sí, queda muy bien tener amigas, pero leche, un poco de roce cuando eres adolescente tampoco sobra…
Afortunadamente esa época paso. Aprendí, no sé como, y tiempo más tarde, cuando ya no lo buscabas, pude decir aquella frase: “Aquellas que hace quince años, cuando yo tenía quince años, no me hicieron caso, son las que hoy llaman a mi puerta”. Consuela, pero cuando te acuerdas de aquellos años…