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viernes

Más de Diego

Últimamente los mejores ratos me los hace pasar el “peke”. Con sus cinco años y su forma de ver el mundo, cada día me sorprende y me hace reír. Como tenemos tantos kilómetros en coche, sin nadie más, sin TV, sólo con la música de fondo te cuenta cosas y te deja con la boca abierta.

Esta mañana, desayunada un bocata de nocilla, su favorito, y me comenta:

- Papá, aborrezco la nocilla.
- Diego, será que te encanta. Aborrecer es cuando algo no te gusta nada de nada.
- Pues eso, me encanta. Me pone los “pelos duros”, como cuando veo a una chica guapa…
- ¡Ah!, a eso se le llama ponerse la piel de gallina. (“¿Los pelos duros?, ¿estás seguro de que son los pelos, hijo?")

Ayer, al ponerse el pantalón del uniforme, recién lavado y planchado, le pregunto por los bultos de los bolsillos: sacó dos “Bakugan” y dos “Gogos” (no se los dejo, oficialmente, llevar al colegio porque el cole lo prohíbe, pero hago la vista gorda cuando se lleva uno, máximo dos, de acuerdo con el profesor, como pequeña rebeldía)
- ¿Qué te llevas al colegio? Sabes que no se puede…
- Papá, había cogido dos Bakugan…
- Pero llevas cuatro muñecos
- Es que, no sé cómo, me he encontrado dos Gogos en los bolsillos. Se habrán escondido ellos ahí…

Ese día no se llevó ninguno, pero yo casi me atraganto de la risa.

De verdad que es una detrás de otra y con todas me parto. Lo siento, soy un papá bastante baboso ¿verdad?