viernes

Obsolescencia no programada ni buscada.

Muchas veces aprendo en internet, leyendo vuestros blogs o twitts, viendo vuestros comentarios, sobre aquellas cosas que ni la escuela ni la vida te ha enseñado. O al menos, aquellas de las que no te ha enseñado los "porqués" aunque si hayas visto sus consecuencias.



Llevo un año, un año justo por estas fechas, dándole vueltas a un error que debí de cometer pero que no acertaba a ubicar. Y creo que el post que ha publicado "primaveritis" me puede dar, quizás, la clave.



El post va a continuación de una entrada en la que nos cuenta que acaba de finalizar su relación con el "clavito" su amante del momento, porque él se ha enamorado de ella. Ante un comentario de los lectores, escribe el siguiente post, que considero treméndamente esclarecedor:




"LO QUE ME CONVIENE:



Iba a responder a un comentario del post anterior, pero casi lo desarrollo más,

me decían:



"Tal vez estés perdiendo una gran oportunidad. Me temo que la clase de hombres que te gustan no son los que más te convienen"



Y se supone que esto me tiene que hacer pensar y todo eso, no? pues no, porque es obvio, los hombres que me convienen no son los que me gustan.



O igual no es tan sencillo.



Porque analicemos, los hombres que me convienen...... ¿para que?



Si es para tener compañía sin discusiones, sexo seguro, mimos a mi cuerpo y a mi ego, reparaciones domésticas y ayuda con mi hijo, pues para eso el clavito era perfecto.



El clavito, y mi ex, y el sibarita, y el chico de la pp......... y esos solo de los que conozcáis vosotros, vamos, que oportunidades de estabilizarme y llevar una vida ordenada he tenido muchas.



Pero, ¿eso es lo que me conviene?



Compañía........, yo necesito poca, me gusta estar sola, y la poca que necesito para eso están mis amigos.



Sexo seguro.... mis deditos y el amiguito del cajón hacen las veces estupendamente, incluso mejor.



Mimos...... bueno, mi gata y mi niño cubren mis necesidades de mimos mejor que cualquier hombre pasado el primer semestre.



Reparaciones domésticas... vale, para eso soy bastante desastre, pero hay millones de tipos en las páginas amarillas que te lo arreglan todo a cambio de dinero.



Ayuda con mi hijo..... si un tipo me asegura que lo convierte en el niño más sociable del cole y en el mejor contador de historias, le doy mi cuerpo, mi visa y lo que pida, pero si solo es ir a buscarle al cole y jugar un poco con él mientras yo plancho, pues para eso están la tita y la abu.



Vamos, que necesitar al buen tipo conveniente, pues no lo necesito, ¿que me conviene? ¿que me facilitaría la vida? si..., pero el coste.... ¿cual es el coste de quedarme con un tipo "conveniente"?Pues el coste es no conocer a los tipos inconvenientes, esos tipos que quizás sean emocional o económicamente inestables, o quizás no sepan jugar con los niños, o quizás sean unos desastres en la casa, o incluso quizás sean infieles....... pero que me excitan las neuronas.



Porque al final lo que necesito, lo que me conviene de verdad es un tipo que me excite el cuerpo, pero sobre todo que me excite las neuronas, un tipo que me enseñe otro punto de vista de la vida, alguien con el que aprenda cosas nuevas, que me rete, que me acerque a mis límites, que me haga superarme y moverme. Porque para quedarme en el sofá o hacer lo que quiero hacer ya me basto yo sola.



Lo malo es que esos tipos son difíciles de encontrar."




Bien, creo que ya sé donde está mi error. Soy un tío que conviene. Me dicen, incluso mi ex, que soy un buen, un maravilloso padre. Soy un magnífico amo de casa. Soy..., en fin, el sueño de cualquier suegra de las de antes.



Pero claro, me he olvidado de la mujer de hoy. Represento la tranquilidad, la rutina (aburrida como todas las rutinas) del día a día, quizás incluso la monotonía y el aburrimiento de una vida normal. Pero esa sensación de aventura, de emoción, de sensación de "peligro" no la proporciono yo. Ni llevo a nadie hasta los límites, ni excito cuerpo o neuronas. Simplemente soy un buen tipo, "que conviene".



Y eso no es bueno, ni es bastante hoy en día. Me equivoqué de camino cuando escogí ser "un tipo decente, un tipo conveniente". Y la evolución social y mental de la mujer me ha dejado obsoleto. Ahora lo entiendo. Siempre supe que los "malotes" atraían más, pero confundí el cálculo al pensar que ellas luego buscarían un buen tipo. No, ya no es así. Para obtener todo eso las mujeres ya no necesitan un hombre.



Lástima de tren perdido...

5 comentarios:

PRIMAVERITIS dijo...

jajajaja!!! venga chico, no te flageles así, tu sabes hablar y razonar, y eso es muy excitante, no hace falta ser "malo" en el sentido tradicional, hace falta tener la cabeza amueblada.
eso.... o buscar una mujer tradicional, seguro que hay a patadas.

Dina dijo...

Nene, para gustos los colores. Existen mujeres a las que les pone el macarrilla de turno y otras a las que le pone un buen tipo... sólo hay que saber encontrar la pieza del puzzle que encaja contigo y que ambos busqueis lo mismo (quiero decir o que ambos busqueis una relación estable o que ambos busqueis follar como conejos)

PRIMAVERITIS dijo...

bueno, no te preocupes, el follar es independiente de ser mas o menos tradicional, hay mujeres tradicionales que les gusta follar y mujeres... ¿modernas? ¿liberadas? jo, no se como definirlo, pues de las no tradicionales, que son de poco sexo, son temas diferentes

conxa dijo...

me ha gustado la exposicion de Primaveritis, y me ha gustado tu planteamiento, pero como dice Dina, para gustos los colores.

Obviamente el que no sea necesario tener un hombre al lado para sobrevivir, hace que las cosas cambien, pero hay muchas mujeres que quieren tener un hombre"conveniente" a su lado.

Y,personalmente,cuanto mas edad le pongo a mi vida, menos ganas de que me extasien las neuronas.

Siempre hay un roto para un descosido.

Asi que coo dice primaveritis, no te flageles!!!! exageraoooooooo

besos

SONVAK dijo...

Pues, sinceramente, tal y como te describes a mi me suena bien. Pero claro, para mi palabras como rutina o monotonía son palabras positivas sinónimo de felicidad. Las mujeres no buscamos todas lo mismo, al igual que los hombres, al fin y al cabo existen diferentes personalidades. Cuando pongo un hombre en mi vida no es por necesidad ni porque tenga un buen currículum vitae... Además ¿desde cuándo uno puede escoger de quién se enamora?

Besazos!!