he olvidado, porque nunca lo supe) similar a una ecografía en colorines y que servía para comprobar el flujo sanguíneo en la susodicha extremidad. O algo así.Yo lo único que sé es que me tenía que quitar la camisa, dejando el brazo libre, tumbar boca arriba y estar quieto. Y esperar. Y llegó ELLA. Me quiso convencer de que era la doctora pero estoy seguro que era una modelo escapada de alguna
sesión de fotos. Pelo rubio, ojos azules, labios pintados de rojo intenso, guapísima y un tipazo embutido en la bata blanca que colmaría algunas fantasías. (Nota para mi mujer: No las mías ¿eh?). Cuando, tiempo después, estrenaron House, creí reconocer en la Dra. Cameron a mí doctora. Y aunque algunos escépticos no se lo crean, resulta que esas doctoras, de película, existen.Bien, coloca alrededor de mi brazo los útiles necesarios. Se sienta frente a mi, me pide que estire el brazo (atención, notar la diferencia con “estirar la pata”) y lo acomoda en la posición necesaria, poniendo mi mano en su regazo. Se inclina para comenzar la prueba con un chisme similar al micrófono de las ecografías y dado que mi brazo es largo, ese ángel de la medicina se acercó más a mí, presionando aún más mi mano contra...
Bueno, dado que esta no es una página porno y que a veces entra a leer familia, incluso menores, voy a obviar los siguientes detalles:
- La parte exacta de su anatomía, cálida y acogedora, contra la que presionaba mi mano.
- Las ideas, sueños y fantasías que inundaron mi mente durante ese rato.
- El escote al que me podía asomar cuando se inclinaba con el “micro” para llegar a la parte alta del brazo.Gloria bendita, oigan.
- Las reacciones físicas, lógicas, que desencadeno aquel escenario.
- La cantidad de sueños que aquella prueba médica, que no me han tenido que repetir, ha inspirado desde entonces.
La experiencia, por inesperada y sorprendente fue inocente pero tremendamente gratificante. Reconozco que hay médicos que no ven reconocida su labor como merecen. Estoy seguro que la aceleración del ritmo cardiaco, la rápida circulación de la sangre, la fuerza que la descarga de adrenalina provocó en mi sistema circulatorio, contribuyeron de forma decisiva al resultado positivo de la prueba.Gracias a aquella doctora. Muchas gracias por todo.