jueves

Mi verano

Me gusta conducir de noche en verano. Con las ventanillas bajadas, la música alta, un pitillo encendido y cantando a pleno pulmón, aprovechando que no hay público al que desagradar.

Y en esos momentos, pasada la hora bruja, cuando el frescor de la noche alivia los agostados campos, los aromas de la paja húmeda, de la jara en flor, de la intensa retama, inundan mis sentidos gritándo a pleno pulmón ¡Sí, es verano!

Me siento bien, me hace sentir bien esa sensación. El olfato es un poderoso archivo de emociones, que retrotrae a la mente momentos, circunstancias, eventos del pasajo con más fuerza que ningún otro sentido. Y a mi, esos olores, me hacen feliz.

También las tormentas de verano. Los sobrecogedores truenos precedidos por el relámpago, y el profundo olor a tierra mojada que lo acompaña y que te hincha los pulmones, y hacen que respires con toda tu capacidad, que cierres los ojos y te dejes inundar por la fragancia que arrastra la atmósfera.

Eso me gusta del verano.

No es la playa, ni la olas, ni el calor…

Son... esos momentos.

4 comentarios:

Dina dijo...

A mi también m'encanta el olor a tierra mojada... y ya si ves una tormenta en el Pirineo lo flipas

Por ciertoo ¿que música te gusta?

Niebla dijo...

Pues en este caso, vives en el sitio perfecto..... todos tus placeres en el sitio ;)
Buena noche

imyourfood dijo...

Genial ese olor, que bien hace snetir..
Saludos de vuelta!!

Raissa Vesna dijo...

Por cierto que imyourfood, soy yo...